Marina no soporta mirar un segundo más aquella escena. Con el corazón hecho pedazos y las manos temblorosas, camina rápidamente de regreso a la habitación. Lágrimas resbalan por su rostro y siente como si una parte de ella hubiera sido arrancada. La imagen de Sávio con otra mujer todavía martillea en su mente, y la sensación de traición es asfixiante.
— ¿Cómo tuvo el valor de mentirme mirándome a los ojos? — Susurra para sí misma, mientras se esfuerza por contener el llanto.
Con movimientos ráp