Y así, mientras la noche avanzaba de apoco, Valeria y Daniel supieron que se habían convertido en jugadores en un peligroso juego de poder, donde la traición y la astucia serían las piezas clave para sobrevivir.
Valeria se acercó a él lentamente, con una expresión mezcla de preocupación y decisión. Lo conocía lo suficiente como para ver el conflicto interno que lo invadía, y sabía que el peso del pasado y el presente se estaba acumulando sobre sus hombros.
—Daniel, no importa si alguna vez ibas