Bastián retrocedió levemente, como si la intensidad de Daniel lo hubiese impactado, aunque su expresión no perdió la arrogancia.
—Ya veremos, Daniel. Ya veremos, pero necesitamos claridad sobre ti, nos debes una mansión, tú decides la mansión o el dinero, aunque supe que tu empresa esta más atrás que para allá, no creo que tengas dinero suficiente para pagarnos —dijo Bastián en tono fuerte y claro.
Isabel se acerco a Daniel y lo miro a los ojos.
— Daniel pero me lo debes, me debes mucho, al deja