Cuando finalmente fue el turno de Daniel, él también abrazó a su familia, intercambiando sonrisas y promesas de que pronto se volverían a ver.
―Nos vemos pronto, familia ―dijo, con una mirada brillante. ―Estamos listos para comenzar nuestra nueva vida juntos.
Una vez que se despidieron de todos, Daniel tomó la mano de Valeria, llevándola hacia su auto. Ella miró hacia atrás, sintiendo una mezcla de nostalgia y emoción por lo que estaba por venir.
Mientras conducían, la ciudad se desvaneció detr