—Y lo estaremos —respondió Daniel, con una certeza que la reconfortó—. Confía en mí, Valeria. Esta situación va a resolverse a nuestro favor.
Hubo un silencio tenso entre ellos mientras ambos procesaban lo que se avecinaba. Afuera, la ciudad seguía viva, indiferente a los conflictos que se desarrollaban en esa suite de hotel.
—Será una noche larga —murmuró Valeria, y él asintió.
—Sí, lo será —respondió, acariciándole el rostro con delicadeza—. Pero, antes de que el caos nos alcance mañana, quie