Karen está realmente furiosa por el trato que le está dando Gabriel, él no tiene el derecho a cerrarle las puertas para que ella salga adelante en su nuevo empleo. Él mismo le dijo que renunciara porque ella no pudo hacer el trabajo que este le exigía. Por eso piensa que es inmerecido que él le ponga tropiezos en el camino para volver a tener su empleo digno. Exasperada, llega hasta la puerta para esperarlo porque sabe que no la van a dejar entrar para verlo. Está entre unos arbustos cuando lo