Deyanira va saliendo de la empresa de la oficina con su caja de efectos personales, cuando se encontró frente a frente con Kathy y con Celia. Ambas se dirigían a la zona de archivos, para dar inicio a sus nuevas labores.
Kathy, al verla, sonrió de manera malévola. Deyanira cargaba una caja en sus manos y su cara mostraba muy poca felicidad.
—Vaya, querida Deyanira. Al parecer tus planes de conquista por el hombre que le pertenece a mi hermana no funcionaron para ti. Tantos años arrastrándote c