En medio de la zona de recepción hay dos mujeres perplejas. La recepcionista se percató de que la asistente de presidencia se había excedido en su poder, poniéndola en riesgo de perder su empleo. Si Torres llega con la historia de que ella no permitía el paso a la persona que espera el Ceo. Se asustó a morir.
Mientras que Deyanira pensaba en la humillación por causa de Camilo.
— ¡Maldito, me las vas a pagar! — murmuró enfadada y rápidamente se dirigió y comenzó a buscar la manera de entrar a la