La pequeña oficina de la asistente de presidencia tiene un ambiente tenso debido a la discusión y el malhumor de Deyanira, sin embargo, eso no es algo que importune a Gabriel, que pasó su mano por la cintura de la nueva asistente de presidencia. Lo hizo bajo la atenta mirada de la mujer que mata y come de muerto.
Deyanira, está que explota de la furia que siente al ver a la pareja, alejándose sin importarle sus emociones y sentimientos.
Gabriel miró a su chica y le sonrió con complicidad.
— Vamo