Gabriel, después de hablar con Kathy miró a Karen que está enmudecida por lo que está pasando entre ellos.
—Vamos, necesito hablar contigo— le dijo y caminó dos pasos y al ver que esta no le sigue, se regresa y la toma suavemente del brazo y se la llevó consigo a una cafetería.
Él, muy amable, llamó al mesero y le pidió un café y un panecillo que ella no quería.
— ¡Come! Parece que te fueras a desmayar —dijo él de manera cortante.
Los ojos de la joven están llenos de horror al notar lo imprude