La noche cae sobre la manada, y el aire es denso con la tensión de los últimos días. Einar se encuentra en su despacho, frente a una mesa llena de papeles y mapas. Los problemas de la manada deberían ocupar toda su atención: disputas territoriales, alianzas inestables y decisiones que podrían marcar el futuro de todos. Pero, por más que lo intente, su mente sigue volviendo a Lía.
Apoya los codos en la mesa y frota sus sienes, sintiendo un dolor punzante en su cabeza.
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