El sol comienza a ocultarse tras las montañas, tiñendo el cielo de tonos ámbar y púrpura. El aire huele a tierra húmeda y leña encendida mientras la manada Stormwood se reúne en el claro central, el corazón del territorio. Las cicatrices de la batalla aún son visibles en algunas cabañas dañadas y en los cuerpos de aquellos que lucharon, pero la esperanza palpita en el ambiente, más fuerte que nunca.
Lía observa desde la cima de una pequeña colina, con su hijo en brazos. El bebé duerme acurrucad