El sol comienza a ocultarse tras los árboles, bañando la casa con una luz cálida y dorada. Lía se encuentra en la sala de estar, hojeando un viejo libro que encontró en una de las habitaciones. Intentaba distraerse, pero no puede evitar recordar la tensión constante entre ella y Einar. Lo había visto irse temprano en la mañana, con su semblante serio y su porte imponente, y no había regresado en todo el día.
Mientras sus pensamientos vagan, escucha pasos acercándose.