El sol despuntaba sobre los bosques de Stormwood, bañando la manada con su luz dorada mientras el aire fresco de la mañana traía consigo la promesa de un nuevo comienzo. Aunque las cicatrices de la reciente batalla seguían marcando la tierra y los corazones, la vida continuaba. El instinto de supervivencia que los mantenía unidos ahora los impulsaba a prepararse para lo que pudiera venir.
Desde lo alto de la colina, Einar observaba el claro donde los jóvenes de la manada se reunían en círculo.