Vanessa se recostó contra el pecho de Alex, disfrutando del calor de su piel mientras él le acariciaba distraídamente la espalda. Por primera vez en mucho tiempo, sentía que todo estaba bien entre ellos. Pero Alex parecía inquieto.
—Hay algo que quiero decirte —murmuró él, con el tono grave que usaba cuando tomaba decisiones importantes.
Vanessa levantó la cabeza y lo miró con curiosidad.
—¿Qué pasa?
Alex tomó aire antes de hablar.
—Voy a cambiar el nombre de la empresa.
Vanessa parpadeó, sorpr