El baby shower de Mia estaba en su punto máximo. El jardín de la casa que unió a Vanessa y Alexandro estaba decorado con luces cálidas, arreglos florales y una mesa repleta de postres delicadamente preparados. Amigos y familiares reían, disfrutaban del evento y compartían anécdotas mientras Mariana cargaba a Mathias, su pequeño de un mes, que dormía plácidamente en sus brazos.
—No puedo creer que ya seas mamá —dijo Sofía emocionada mientras acariciaba la cabecita del bebé—. Y pensar que en cual