Piper estaba agotada. Durante los últimos tres días había estado mirando constantemente sobre su hombro esperando encontrarse con un par de ojos vigilándola. Tampoco había dormido muy bien las últimas dos noches. Le costaba conciliar el sueño; no podía dejar de pensar que Alice descubriría su engaño o que, incluso sin hacerlo, revelaría su relación con Colton.
—No sabes de lo que me acabo de enterar —dijo Naomi, saliendo de la nada cuando se dirigía a clases.
Esa tarde ella había ido a comer