Colton pasó junto a Alice, sin molestarse en dirigirle la mirada. Su último encuentro había terminado mal. Si se mostraba demasiado precavido o, incluso, cordial repentinamente, ella podría sospechar.
—¿Aún estás molesto? —preguntó ella con esa voz angelical que antes lo había engañado. Ahora solo le producía escalofríos.
Apretó la mandíbula. Había escuchado aquella misma pregunta cada vez que discutían por algo que ella había hecho. ¿Disculpas? Por supuesto que habían existido, pero dudaba