En algún lugar de Roma.
Venir aquí con todo lo que está pasando en casa ha sido complicado, pero los gritos de mi hermosa reina, pidiendo ayuda como loca para su amiga. no me dejaron otra opción.
Antes de tomar el jet de la familia (gracias a las locuras de mi padre que lo compró cuando Alma era actriz) fuimos directamente al restaurante de Enrico y el corazón se me hizo trizas, ese lugar que fue nuestro hogar cuando éramos niños, ahora estaba hecho cenizas.
El llanto de Lucía y de los trabajad