Me levanté rápido para abrir la puerta y ver quién era el que había llegado, pero como si supieran mis intenciones, cuando abrí solo escuché los pasos acelerados de alguien que bajaba por las escaleras.
— Vamos a ver quién es — gritó Lucrecia desesperada, incitándome a darle persecución a quien hubiese llegado a dejar el sobre. Pero yo solo pude quedarme detenida en la puerta, sin decir ni una palabra, el corazón me latía rápidamente.
— Espera — logré decirle cuando me agarró la espalda como int