Justo cuando quise huir, Aiden, Noah y Páter, estaban atrás de mí — Mary — escuché decir a Páter con su acento ridículo y forzado.
— Ahora qué quiere, por qué me persiguen — grité enfadada porque lo que menos quería era hacer un show ahí. Sé que Ana me estaba observando impávida, no era fácil para ella verme acompañada de esos hombres que a simple vista uno podía darse cuenta de que eran millonarios.
— Mary — dijo con la voz temblorosa — Por cuidar el prestigio del hotel no aceptamos este tipo