Capítulo 25
Entrar a esa lujosa tienda, me pareció la mayor de las desdichas pese a que era el lugar más fino y caro que había conocido. Ayden y Noah fueron atrás de mí, vigilando cada movimiento. Miré cada vestido, una mujer muy amable me atendió, sentí que mi boca perdía su humedad, y mi cabeza estallaba, o se trasladaba a otro sitio, cuánto hubiese querido gritarle a esa mujer que ni siquiera sabía que ese día compraría mi vestido de novia, y que mucho menos tenía idea de cómo lo quería, deseaba decírsel