(Clara)
Había pasado todo el día extrañándolo más de lo que quería admitir, y después de dar vueltas con el teléfono en la mano como una persona completamente funcional —mentira—, terminé haciendo lo único lógico.
Lo llamé.
—Clara.
Solo dijo mi nombre, y aun así algo en su voz hizo que todo se sintiera un poco más… cercano.
—Hola… —dije, intentando sonar normal—. ¿Estás ocupado?
—Un poco.
Perfecto.
Gran inicio.
—Es que… —dudé un segundo, odiando lo evidente que sonaba— quería saber si podíamos