(Adrián)
Decidí no decirle nada.
No todavía.
No hasta entender bien qué estaba pasando y encontrar una forma de detenerlo, porque lo último que iba a hacer era cargarla con algo que aún no podía resolver. Si mi familia pensaba convertir esto en otra jugada, entonces tendrían que contar conmigo de una manera distinta, porque esta vez no iba a seguir sus reglas.
Llegué a la oficina más temprano de lo habitual.
El edificio ya estaba en movimiento, pero para mí todo tenía una estructura clara, pred