(Eduardo)
Nunca pensé que volvería a ponerme nervioso por una reunión.
Durante años entré a salas llenas de inversionistas, empresarios y personas capaces de destruir empresas enteras con una sola decisión sin sentir absolutamente nada. Crecí dentro de ese mundo. Aprendí a negociar antes de aprender a confiar y durante demasiado tiempo creí que mientras llevara el apellido correcto detrás de mí podía manejar cualquier situación.
Pero esa mañana era distinta.
Porque esta vez no estaba ahí como u