(Eduardo)
Sandra no era complicada. No en el sentido en que la mayoría lo era. No analizaba demasiado, no intentaba agradar ni se preocupaba por encajar en el lugar correcto con la persona correcta. Decía lo que pensaba, discutía cuando quería y no parecía impresionada por nada de lo que pasaba a su alrededor, mucho menos por mí.
Debería haber sido molesto.
Pero no lo era.
De hecho, era lo único que no me resultaba predecible, y eso, en un mundo donde todo estaba calculado, empezaba a llam