(POV Eduardo)
El teléfono sonó en un momento en el que todo ya empezaba a sentirse inestable, como si algo se estuviera moviendo debajo de la superficie sin que todavía pudiera verlo del todo, y aun así supe quién era antes de mirar la pantalla, porque había una forma en la que ciertas llamadas llegaban, una urgencia que no necesitaba explicarse.
Adrián.
Respondí sin pensarlo demasiado y me llevé el teléfono al oído mientras mi mirada se quedaba fija en un punto indefinido frente a mí.
—Despert