(Adrián)
Mi primer día de trabajo en la empresa que juré nunca pisar.
La ironía no se me escapó ni un segundo.
Durante años evité este lugar como si fuera una extensión de todo lo que no quería ser: control, imposición, decisiones que no eran realmente tuyas aunque te convencieran de lo contrario. Y ahora estaba ahí, cruzando esas mismas puertas con un título que no pedí… pero que tampoco iba a rechazar.
No volví por lealtad.
Volví por estrategia.
Desde el momento en que entré al edifici