(Clara)
No había sido un buen día, pero tampoco podía decir que me sorprendiera. Desde que entré a esa casa, todo parecía estar diseñado para desgastar, para probar, para empujar hasta el límite sin que nadie lo dijera en voz alta. Y ahora el trabajo… el trabajo no era un escape. Era lo mismo, con otro escenario.
Pero lo que realmente no podía quitarme de la cabeza… era él.
Adrián.
No el que todos veían.
No el heredero frío que había llegado a imponer orden, ni el hombre que en cuestión de hora