No había pasado ni un día completo desde que me casé… y ya empezaba a sospechar que la calma no era algo que fuera a durar mucho en mi vida.
Estaba en el lobby del edificio intentando convencerme de que todo estaba bajo control —spoiler: no lo estaba— cuando escuché mi nombre detrás de mí.
—Clara.
Me giré.
Óscar.
Por supuesto. Porque aparentemente el universo había decidido que hoy era un buen día para poner a prueba mi estabilidad emocional.
—Tenemos que hablar —dijo, acercándose con esa deter