3 meses después
Estoy frente al espejo de mi habitación, que se ha convertido en mi refugio en este tiempo en el que llevo encerrada como prisionera. Cada cosa que hago es por obligación; no hay nada que pueda hacer por voluntad propia o porque me guste, todo es por orden de Lucas.
Mi vientre ya está mucho más pronunciado, y me empiezo a sorprender por lo que es el milagro de la vida. Estoy formando una vida, un ser humano. Coloco mi mano sobre mi vientre y la acaricio.
– Deseo de corazón que t