LUCAS MENDOZA
Despierto al sentir los rayos del sol pegarme justo en el rostro. Al observar a mi lado, veo a Sonia, quien se encuentra desnuda. Lo de ayer fue como revivir la pasión que sentía que habíamos perdido, pero cuando me preguntó si la amaba, sentí que fue algo más del momento.
Con cuidado, salgo de la cama, camino hasta la puerta y salgo sin hacer mucho ruido; no quería despertarla. Al llegar a la planta baja, me invade el deseo de saber cómo sigue Daniela, así que voy directo a su ha