Lucas Mendoza estaba cargado de miedos e inseguridades. ¡Daniela estaba embarazada! Después de todo lo que habían pasado juntos… después de la pérdida de aquella criatura que no llegó a nacer y que habían concebido por inseminación… ahora este embarazo era distinto. Este bebé sí era suyo. De ambos. Real. Un milagro nacido del amor, no de un contrato ni de un acuerdo.
Sabía que Daniela también tenía miedo. Lo veía en sus ojos cada vez que hablaban del futuro. Pero había algo más. Algo cálido y po