LUCAS MENDOZA
Han pasado dos meses y Daniela no ha mejorado del todo. Se ha vuelto una mujer retraída, fría… Cada vez que estamos juntos siento que su mente está en otro lugar. Volvió al trabajo, sí, pero no habla con nadie. Camila ha sido comprensiva y se le acerca de vez en cuando, pero Daniela siempre encuentra la forma de mantenerse distante.
—¿Cómo van las cosas? —pregunta Gabriel mientras revisa unos documentos.
—De mal en peor —respondo, soltando con frustración los papeles sobre el escr