DANIELA MOLINA
Esto tenía que ser una maldita broma. Peleó conmigo, hirió mis sentimientos y hoy aparece en las noticias con Gabriel en ropa interior, ambos tirados en una calle, aparentemente en estado de embriaguez.
—Dani, trata de respirar, primero habla con él antes de estallar.
—¡ES UN IRRESPONSABLE! —grito, pasándome la mano por la frente—. Es un maldito empresario, tiene un imperio y su imagen es importante en los negocios. ¿Qué van a pensar las personas con las que negocia?
—Amiga, son