LUCAS MENDOZA
Después del altercado con la señora que dice ser mi madre, me siento tan abrumado que camino hasta el bar y me tomo un trago de golpe, pero ese sentimiento de angustia no desaparece. Daniela está en peligro. Lo que me dijo mi madre me hizo dudar sobre si fue ella quien mandó a matar a Daniela. La única persona en mi mente ahora es Sonia.
—Deberías dejar de tomar, todavía es temprano y debemos salir.—¡No pienso dejar que salga!
—Tú no vas a salir, te quedarás aquí.
La cara de Danie