capítulo 41

La mudanza fue más sencilla de lo que Luciana había imaginado. En gran parte, porque no era realmente una mudanza... Sarah se había encargado de absolutamente todo. Cuando Dylan y Luciana llegaron por segunda vez a la nueva casa, ya no estaba vacía. Las cajas de ambos habían sido transportadas, sus ropas colgadas, y sus objetos personales acomodados con un gusto impecable.

—¿Está todo como lo recuerdas? —preguntó Dylan, mientras recorrían los pasillos como si fuera la primera vez.

Luciana as
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