Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl coche avanzaba lentamente por las tranquilas calles del vecindario mientras Avy y Marcus permanecían en silencio. La salida del hospital había sido un alivio, pero también traía consigo un cúmulo de emociones difíciles de digerir. Avy miraba por la ventana, sintiendo cómo una ligera brisa acariciaba su rostro a través del cristal entreabierto. Aunque intentaba calmar su mente, los latidos acelerados de su corazón parecían recordarle que algo grande estaba por suceder.
-¿Estás bien






