Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días pasaron, y con cada uno de ellos, la salud de Avy mejoraba poco a poco. El peligro inminente que había acechado su vida y la del bebé parecía irse disipando, aunque las secuelas emocionales del secuestro seguían presentes en cada conversación, en cada mirada. Avy despertó varias veces durante esos días, siempre en medio de un sueño agitado, pero nunca completamente consciente. Marcus nunca dejó de estar a su lado. Cada vez que despertaba, él estaba allí, hablándole, acariciándole el







