Guille
Desperté con la sensación de haber vuelto de un lugar donde no había cuerpo. No sentí dolor inmediato, sino una pesadez extraña, como si cada parte de mí regresara con retraso.
Abrí los ojos con esfuerzo y tardé unos segundos en entender dónde estaba. El techo blanco, la luz tenue, el zumbido constante de una máquina marcando un ritmo.
Respiré hondo y sentí el tirón en el costado. No era un dolor punzante, era una advertencia. El cuerpo diciendo: despacio.
—Despertó —escuché decir a algu