Capítulo 37: Mentiras

Gala

Llevaba cuatro días encerrada.

Cuatro amaneceres sin ver otra cosa que el mismo pedazo de cielo de entre las cortinas de la ventana.

El reloj de la pared se había vuelto una tortura: marcaba las horas como si quisiera recordarme que afuera la vida seguía, y yo ya no formaba parte de ella.

Mario y Margarita se habían ido. No me dejaron despedirlos. Lloré por ellos. Por su ternura, por el silencio con el que siempre me cuidaron. Pero también lloré por mí, porque cada día que pasaba aquí den
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP