Capítulo 98
Marco regresó temprano en la mañana a la casa de Nara, pero todo estaba en silencio. La puerta cerrada, las cortinas corridas, ni una sola señal de vida en el interior. Esperó unos minutos, golpeó varias veces con el puño contra la puerta, pero nada. Decidió entonces probar suerte en el departamento de Lina, y allí tampoco encontró a nadie. El eco de su frustración resonó en el pasillo vacío mientras maldecía en voz baja.
Se sentía como un cazador al que la presa se le escapa en e