Capítulo 94
Nara llegó al edificio en el que Marco había comprado el departamento donde se encontrarían. Apenas se acercó al número de su destino, quedó impresionada. El lujo se percibía en cada detalle: los acabados impecables, la iluminación perfecta, el brillo metálico de los electrodomésticos y hasta la cerradura electrónica que reconocía su huella digital. Con un toque, la puerta se abrió sin esfuerzo y un aroma sutil a madera nueva la recibió.
Cuando entró, Marco aún no había llegado. N