Capítulo 87
Marco llevaba más de dos horas esperando frente al edificio de Nara. No había traído su auto; no quería llamar la atención ni despertar sospechas. Había estacionado la motocicleta en la esquina, camuflándola entre otros vehículos, y se había sentado en los escalones de entrada como un depredador al acecho. Su paciencia era una máscara que ocultaba la tormenta que rugía en su interior.
Cuando finalmente vio detenerse el auto en el que Nara había subido horas atrás, un nudo ardiente s