Capìtulo 33: Duendas

Algunas horas después de que Vincent dejó la finca

Vincent le dijo a Jennifer que tenía algo que atender en Beverly Hills. Lo tenía, solo que lo hizo sonar como si fuera a ver a un viejo conocido.

Pero esta noche no se trataba de apretones de manos ni recuerdos.

Se trataba de guerra.

Carlos detuvo el sedán negro al lado del camino y avanzó lentamente por una entrada estrecha. La calle estaba silenciosa, casi demasiado silenciosa, el tipo de silencio que precede a una tormenta. Las farolas pálid
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