El edificio del grupo Lønn era todo lo que la presencia de Kaja y su familia buscaban proyectar: elegante e impersonal. Cada detalle estaba diseñado para impresionar.
Mathias aparcó su coche frente a la entrada principal e inspiró profundamente de bajar, confiando en que aquel encuentro fuera breve, mientras el aire frío de la tarde le golpeaba el rostro con fuerza.
El portero, vestido con un impecable uniforme azul marino, lo saludó con una leve inclinación de cabeza, mientras Mathias atravesab