En la tensa calma que siguió a la detención de Astrid, Lukas permaneció inmóvil por un momento, con la mirada fija en las transacciones incompletas. Inspiró profundamente, dejando que un escalofrío de triunfo recorriera su cuerpo mientras la satisfacción se expandía en su pecho… pero se disipó demasiado rápido. Las palabras de Astrid no se iban. Seguían ahí, susurrándole en la cabeza, clavándose como un eco insoportable.
Mathias se acercó lentamente a Lukas. Su expresión seguía siendo dura, per