Comienza un nuevo día, y con él, la rutina de Liz. Se dirige al hospital, pues sabe que los lunes hay mucho trabajo por hacer. Mientras está en su consulta atendiendo a algunas pacientes, escucha unos golpes en la puerta y dice que pasen. Eva entra con cara de sorpresa, visiblemente eufórica, y Liz no entiende nada.
—¿Qué pasa? Con esa cara, vas a acabar asustando a la paciente.
—La doctora Acacia ha vuelto al hospital y está en el despacho del doctor Jack. Por lo que parece, la situación no es