Beatriz lo miró con los ojos muy abiertos, la boca temblorosa mientras asimilaba aquella información.
— Pero, papá... ¿y si no es él? — La esperanza brilló por un instante en su voz, pero fue apagada rápidamente por las palabras de Olavo.
— Hija, han pasado dos días... dos días sin ninguna noticia. Conoces a Jack. Él nunca nos dejaría tanto tiempo sin contactarnos, especialmente sabiendo lo que Lis está pasando. Jamás la dejaría en esa situación sin decir nada. Yo... yo quisiera creer que está