—No hay problema, amor. Si quieres, puedo cubrir tu turno mañana sin problema. No tengo nada que hacer. Solo firmaré algunos documentos, pero eso puedo hacerlo el martes, no hay problema. Mañana aprovecharé para pedir que busquen otra médica que pueda compartir el trabajo contigo. Así estará mucho mejor y no te cansarás tanto como últimamente. —Lis lo mira confundida.
—¿En serio, amor? ¿Eso es lo que estás diciendo? ¿Entonces de verdad tendré que ir con tu madre, tu hermana y mi hermana a la ti